Contacto:
Ana Ruíz
Teléfono:
+34
91
514 42 76
| Envíe esta página por email | Imprimir esta página | ||||||
Fecha: 25 noviembre 2008
|
El presente artículo se centra en las complejidades de la gestión de los costes de los beneficios de asistencia sanitaria en Estados Unidos durante una recesión. Para más información sobre el impacto de la crisis financiera en el capital humano, los beneficios y las inversiones consulte la página: http://www.mercer.es/unprecedentedtimes.Resumen GeneralLas organizaciones están experimentando una enorme conmoción ante las pérdidas de las inversiones, las oscilaciones de los mercados volátiles, las intervenciones de los gobiernos para estabilizar los mercados financieros y la poca confianza del consumidor. Este riesgo de que se produzca una corta o prolongada recesión está forzando a todas las organizaciones a planificar o a implementar de inmediato reducciones en el gasto. El coste de la mano de obra es siempre un objetivo primordial y muy penoso debido a que los recortes pueden tener un impacto profundo y de larga duración. No sólo se eliminan puestos de trabajo, sino que muchas veces se cambian los beneficios de la fuerza de trabajo que queda. En un momento en que las personas están soportando la tensión del aumento de los precios, la caída de los valores de la vivienda y las pérdidas de las inversiones, ahora hay que añadir la presión del aumento de los costes de los beneficios.
Antes de la crisis económica actual, veíamos el avance de una mejor educación de los consumidores en lo referente a los riesgos para su salud y en cómo tomar buenas decisiones en relación con la asistencia sanitaria. Un reciente estudio publicado por la CIGNA en colaboración con la organización Yankelovich citaba cambios tanto positivos como negativos en el comportamiento del consumidor, con estos últimos impulsados fundamentalmente por el debilitamiento de la economía.
Posponer o aplazar el cuidado de la salud puede que sea un ahorro a corto plazo, pero muchas veces conduce a un encarecimiento de la asistencia médica en fecha posterior debido a que no se produce una detección y tratamiento precoz de las afecciones.
Por consiguiente, ¿cómo puede una empresa reducir el coste de tal manera que no haga retroceder el avance que hemos logrado en conseguir que los consumidores se comprometan más y sean más responsables? ¿Cuáles son las opciones para reducir el coste de manera que los empleados no se vean económicamente perjudicados? ¿Existen otras fuentes que no consistan en eliminar los beneficios y/o trasladar el gasto a las empresas? En caso de que los empleados tengan que asumir una mayor participación en el coste, ¿cuáles son los riesgos de las consecuencias no intencionales? ¿Qué impacto puede tener la tendencia a la baja en el coste para la empresa?Desde 2005, las empresas norteamericanas han experimentado aumentos en el coste medio anual de la asistencia sanitaria de alrededor de un 6 por ciento cada año – cifra muy por encima de la tendencia del Índice de Precios al Consumo. El aumento del coste de la asistencia sanitaria erosiona constantemente las oportunidades que tienen las empresas de hacer otras inversiones o cambios entre beneficios y compensación.
Las empresas merecen que se les reconozca el mérito de haber gestionado la tendencia de los costes de la mejor manera posible. La tendencia real subyacente de los costes fue, en realidad, de entre un 8 y un 10 por ciento entre 2005 y 2008, pero las empresas han implementado cambios cada año para alinear las cifras con algo más aceptable para la gestión. Ahora, no obstante, un incremento de un 6 por ciento ya no resulta aceptable – y los incrementos de los costes para 2009 y 2010 podrían resultar superiores a lo previsto.
Si consideramos recesiones anteriores, lo que hemos visto es un pico inicial de costes seguido por un significativo descenso en la tendencia. Las empresas necesitan anticipar lo que podría pasar a sus suposiciones actuales y comprender que no son más que uno de los tantos jugadores que influyen en el resultado. La tendencia a corto plazo se va a ver influenciada por los empleados y sus familiares dependientes, los antiguos empleados, otras empresas, los planes de salud, los programas patrocinados por el gobierno y los proveedores. ¿Por qué aumentan los costes relacionados con la salud de las empresas durante una tendencia a la baja?La probabilidad de que los costes aumenten en esta tendencia bajista económica se debe fundamentalmente a las actuaciones defensivas emprendidas por los empleados y los planes de salud. El cambio de la forma en que los empleados y sus familiares dependientes utilizan los beneficios está en gran parte motivado por el temor y la ansiedad.
¿Qué le ocurre al coste y la utilización de los beneficios? Los empleados que son despedidos, el temor al despedido, o esperar que sus empresas reduzcan los niveles de los beneficios serán cuestiones que aumentarán de un modo bastante racional el uso que harán de los servicios de asistencia sanitaria antes de que estas cosas ocurran. Los servicios discrecionales tales como los dentales, oftalmológicos, reexpedición de recetas, exámenes de medicina preventiva, exámenes de detección y análisis de laboratorio son ejemplos de servicios que se pueden concertar antes de que la cobertura termine o cambie. Podríamos ver también un aumento de las reclamaciones de salud conductual y afecciones médicas relacionadas que se presentan por causa del estrés (como, por ejemplo, el dolor de espalda) así como aumentos en las reclamaciones de discapacidad y compensación del trabajador.
La segunda fuente del aumento anticipado de los costes proviene de las compañías de seguros médicos y los planes de salud. Estas organizaciones se han visto afectadas negativamente por sus propias pérdidas de cartera de inversiones, un endurecimiento del mercado de los seguros de propiedades y accidentes resultante de la reciente temporada de huracanes y la incapacidad de aumentar las tasas para compensar las rentas de inversiones perdidas. ¿Cómo reaccionarán?
Otros factores que pueden influir en un aumento de los costes de salud incluyen:
¿Qué pueden hacer las empresas para invertir la tendencia?Por consiguiente, ¿de qué opciones disponen las empresas que se ven obligadas a reducir sus costes? Veamos la gama de opciones de que disponen empezando por los trillados métodos predecibles y pasando a otros más espinosos para considerar enfoques más innovadores.
Las reducciones de costes más predecibles son las que trasladan el coste de la empresa al empleado. Los métodos típicos incluyen:
El riesgo de seguir trasladando el coste es que llega el momento en que empieza a tener un impacto negativo. Un pequeño traslado del coste ofrece a las personas la participación financiera necesaria para pensar en el valor del beneficio o servicio que están recibiendo. Demasiada participación en el coste en relación con la renta de la persona puede dar lugar a que disminuya la cobertura o posponga la asistencia médica que necesita. Las reducciones de coste pueden crear un riesgo moral que dé lugar a que inadvertidamente aumentemos el número de empleados sin asegurar.
¿Cuáles son algunos de los indicadores de que estamos creando más empleados sin asegurar?
¿Existe alguna forma de compartir o trasladar el coste que no aumente el riesgo de que haya empleados sin asegurar? En lugar de cambios uniformes que incluyan a todos los miembros, las empresas pueden considerar trasladar el coste de una forma más estratégica; podrían, por ejemplo:
¿Existe alguna idea "entre bastidores" que no traslade el coste a los empleados o que ofrezca un resultado que pueda ser beneficioso para ambos, la empresa y el empleado? La empresa podría:
¿Cuáles son algunos de los enfoques más difíciles? Son las ideas que tienen por objeto mejorar la calidad, eliminar las ineficacias y asegurar que los participantes estén asumiendo la responsabilidad activamente. Muchas de estas ideas precisan un marco de tiempo más prolongado para su implementación, pero tienen potencial para un alto rendimiento de inversión. La empresa podría:
El siguiente modelo muestra la alineación ideal entre proveedores y consumidores.
¿Podría el caos económico conducir a una reforma sanitaria?¿Conducirá la combinación de la tendencia bajista financiera, el brusco incremento de los costes sanitarios y el aumento en la población sin asegurar a una reforma sanitaria? El diario Chicago Tribune recientemente afirmaba que la crisis financiera podría ser, de hecho, la causa de una reforma de la salud. Victor Fuchs, un brillante economista especializado en el tema de la salud desde hace tiempo viene sosteniendo que sólo tendríamos una reforma de la asistencia sanitaria en caso de producirse una guerra, una depresión o alguna otra gran conmoción civil. Obviamente, la tendencia bajista económica y los esfuerzos de alivio asociados han sido el centro de interés de los medios. No obstante, la tendencia bajista nos ha hecho más conscientes de los riesgos financieros que afrontan los empleados despedidos, incluyendo el riesgo de quedarse sin seguro. No hay que subestimar la pasión y el empeño que hay detrás del esfuerzo entre bastidores del senador Kennedy por realizar la ambición de su carrera de promulgar la cobertura universal. Preparados para el desafíoAunque todas las empresas experimentarán tendencias en los costes que alcanzarán niveles superiores a lo que habían planificado antes de producirse la tendencia bajista, la diferencia estribará en la manera en que ejecutarán los cambios. Las empresas que están comprometidas a construir culturas robustas en torno a la salud, el bienestar, la seguridad y la productividad son las que tienen las mayores posibilidades de controlar el coste a largo plazo, pero tienen que mantenerse a tono con cambios que sean coherentes con esa estrategia. Probablemente, las empresas que estén deseando aprovechar este momento para apostar por actuaciones audaces en cuanto a tecnología y gestión de pacientes dirigida por los proveedores serán las que tengan mayor éxito. |
 Delicious
 Digg
 Facebook
 LinkedIn
 Reddit
 Twitter