20 marzo, 2020

 

Al igual que con todas las amenazas imprevistas, el COVID-19 está incitando tanto a las personas, como a las pequeñas y medianas empresas y las grandes corporaciones a reevaluar los hábitos que durante mucho tiempo no han sido cuestionados. Esta difícil situación está poniendo a prueba nuestra determinación y nuestra resistencia.

 

Y así, mientras las organizaciones se preparan para asegurar la continuidad de las operaciones en respuesta a diferentes escenarios, nos encontramos con la necesidad de experimentar con nuevos patrones de trabajo y adoptar una nueva forma de trabajo para minimizar la interrupción. Es el equilibrio de la empatía y la economía lo que ganará en un mundo cambiante e impredecible. En otras palabras, las empresas que se preocupan lo suficiente por la productividad de sus empleados, mientras simultáneamente confrontan el COVID-19 y sus consecuencias económicas, estimulan la demanda futura y reenfocan su negocio para construir un mañana mejor.

 

El próximo Estudio Global de Tendencias de Talento 2020 de Mercer, señala cómo las empresas pueden responder a la pandemia y centrarse en lo que importa aplicando el imperativo empático de la nueva década.

 

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