Impacto de la nueva ley sobre planes de empleo en el sistema de pensiones español

Recursos Humanos y la continuidad

Maria Luisa Oliva

El pasado 30 de junio se publicó en el BOE la ley 12/2022 para el impulso de los planes de pensiones de empleo*. La ley nace con el propósito de impulsar la previsión social empresarial (2º pilar) y ayudar a complementar las pensiones públicas (1º pilar).

La situación demográfica en nuestro país con caída histórica de la natalidad (1,19 hijos/mujer) y la disminución de las defunciones en 2021, siguen complicando la sostenibilidad del sistema de reparto de nuestra Seguridad Social. Si a esto añadimos que en los próximos años se van a jubilar 14 millones de personas pertenecientes a la generación del baby boom, tenemos todos los elementos para una tormenta perfecta: menos trabajadores en activo junto con una jubilación más larga y la llegada importante de nuevos jubilados.

Paradójicamente las pensiones en España se encuentran entre las más generosas de la Unión Europea. Según datos de la OCDE, la tasa de sustitución en nuestro país (porcentaje que supone la pensión de jubilación sobre el último salario), fue del 80,1% en 2021, mientras la media de los países de la Unión Europea fue del 54%. Según el Global Pension Index de Mercer y CFA Institute, España ocupa la posición 39 en sostenibilidad de las pensiones en el ranking formado por 43 países.

A la vista de estos datos, el sistema público de pensiones de España presenta evidentes problemas de sostenibilidad. Por ello es necesario actuar desde distintos ámbitos:

1. En las pensiones públicas:

  • Ajustar el cálculo de las nuevas pensiones
  • Retrasar la edad real de jubilación
  • Amortiguar el impacto de la jubilación de los baby boomers
  • Estudiar sistemas sostenibles de revalorización de las pensiones

2. Medidas que fomenten el ahorro privado:

  • Medidas que fomenten el desarrollo de la previsión social privada empresarial: Nueva Ley 12/2022 de 30 de junio, ley que impulsa, como hemos dicho el ahorro privado empresarial
  • Medidas que incentiven también el ahorro individual, (3º pilar), que ha visto rebajado a mínimos los incentivos fiscales de este tipo de ahorro

3. Medidas que ayuden a mejorar los índices de natalidad de nuestro país. Medidas que, de momento, no han sido consideradas.

4. Medidas que incentiven la educación financiera desde la etapa escolar y también en las empresas, de manera que se conciencie a la población más joven de la necesidad de ahorro desde el principio de la carrera profesional, como ocurre en otros países europeos.

Vemos que la nueva ley va en la línea correcta en la medida que impulsa uno de los pilares de ahorro necesarios para tener unos ingresos a la jubilación que nos permitan vivir dignamente esta etapa de la vida, gracias en parte al impulso de la previsión privada a través de planes de pensiones de empleo.

La ley promueve los planes de pensiones de empleo “simplificados” a través de la negociación colectiva sectorial.  Un primer sector, el de la construcción, tiene ya las bases para tener el primer plan sectorial, aunque deseamos que se hable en el futuro de los planes sectoriales como un pilar importante de ahorro en nuestra economía.

Aunque con estos cambios legislativos dejamos en el camino el potenciar también el ahorro individual, pero esperemos que este o futuros gobiernos retomen la iniciativa de apostar por los planes de pensiones individuales, impulsando también el tercer pilar de la previsión social y conseguir así un sistema más equilibrado.

La ley necesita pulir algunos aspectos y seguro que caben muchas mejoras posibles, pero tenemos una ley que impulsa el ahorro y hay que celebrarlo como un paso para mejorar la previsión social complementaria.

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